Ir al contenido principal

Be-bop-a-lula

Fue Hamlet el padre de la dramática sentencia "to be or not to be", origen e inspiración de infinidad de textos, canciones, poemas e imágenes. Y fue el rock and roll, esa música del diablo que en los años cincuenta revolucionó la cultura mundial y vio nacer a tantas leyendas para perpetuar su nombre, el que bajo la onomatopeya arriba citada puso a bailar a la humanidad y la despojó de prejuicios y vendedores de humo que aprovechaban cualquier novedad para ejercer de mesías temporales ante el desencanto de una sociedad ávida de sensaciones. Sí, el poder de evocación de la música, lo terapéutico de sus poderes y los personajes que consiguieron que aún hoy, y me temo que será para siempre, seamos incapaces de entender la vida sin su aportación. A la eterna e insidiosa pregunta de "¿qué es el rock?", la mayoría de músicos responden con el socorrido subterfugio de "es solo una actitud vital", aunando estilos, procedencias y formas de glosar con instrumentos y cuerdas vocales las respectivas inquietudes individuales y/o colectivas. 


Precisamente esa frase, tan universal y tan cierta, hizo que el protagonista de esta imprescindible biografía escrita la aplicara hasta sus últimas consecuencias. John Birks 'Dizzy' Gillespie no solo fue uno de los mejores trompetistas de todos los tiempos sino un inventor en toda regla. Con su peculiar soplido patentó uno de los subgéneros más promiscuos del jazz, el delicioso be-bop, al que dotó de estructura (si es que eso era posible en medio de tanta improvisación), personalidad e influencias. En la increible amalgama de sus temas pasa del estruendoso y casi anárquico compás de una perfecta sección de vientos al festivo son de una big-band de los años de la Gran Depresión o al imparable frenesí afrocubano, tan pintoresco como la propia vida de este genio.

A través de sus páginas, "To be or not to bop" nos retrata la infancia de Gillespie en su Carolina del Sur natal y nos cuenta los entresijos de su relación con otros monstruos contemporáneos suyos como Louis Armstrong, Duke Ellington o el sumo sacerdote Charlie Parker. Con la colaboración de Al Fraser, que firma el libro como coautor, leemos entrevistas con Cab Calloway o el propio Miles Davis, que nos perfilan las líneas maestras de una carrera que concluyó a su muerte en New Jersey en 1993. Su discografría es tan amplia y brutal que sería absurdo reseñarla a vuelapluma, por lo que prefiero dejarles con un testimonio de su enorme clase en vivo y en directo, cediendo protagonismo a virtuosos de otras etnias sonoras, y aconsejándoles que lo complementen con la lectura citada, sobre la cual pueden leer algunos extractos en el blog que enlazo al pinchar en la imagen. Solo les llevará unos días descubrir por qué el jazz, amigos, es la única música que nos sobrevivirá a todos. Con permiso del "be-bop-a-lula".



JJ Stone

Entradas populares de este blog

Two of us: Un encuentro legendario

Por fin hemos encontrado (después de tanto tiempo) la mítica película "Two of us", emitida originalmente para la televisión americana y ahora con subtítulos en español para toda la población hispanohablante. Como protagonistas tenemos a Aidan Quinn interpretando a Paul McCartney y a Jared Harris en el papel de John Lennon. Los actores interpretan el encuentro ficticio de lo que podría haber pasado entre los dos músicos durante un encuentro real que tuvieron en abril de 1976 si se hubieran presentado en un programa llamado Saturday Night Live que les ofrecía 3.000 dólares si se reencontraban en televisión aquella noche y tocaban tres canciones en directo (si pinchan en la imagen de la izquierda podrán ver al presentador del show haciéndoles la oferta real).

La fatalidad nos hace invisibles

El destino, nos guste o no, está ahí, cual depredador que saliva copiosamente acechando a su inocente víctima para saciar sus ansias de hacer cumplir lo irremediable, para aplacar las iras de quién sabe qué criaturas divinas que por menesteres de fundamentos establecidos para algún misterioso propósito, o bien por puro albedrío astral, se empecinan por los siglos de los siglos en llevar a cabo tales empresas para deleite o desgracia de los mortales.

"Crónica de una muerte anunciada", obra singular del recientemente desaparecido Gabriel García Márquez, es un referente claro a eso que denominamos destino, a eso tan natural y a la vez tan extraño que encierra el misterio de la vida, tan absurdo y falto de sentido que se nos acaban las hipótesis para dar con alguna respuesta que deje, por lo menos a medias, satisfecha nuestra curiosidad. Esa que siempre se conforma, dadas las circunstancias, con darse con un canto en los dientes si el acontecimiento en cuestión tiene algún punto …

La jerarquía es eterna

Elvis fue el Rey del Rock, y eso es algo que pocos discuten con el paso de los años. Pasarán siglos antes de volver a ver sobre un escenario a alguien con su fuerza, su desbocado talento y su imagen. El tupé y la pelvis más famosos de la historia de la música dejó un legado de canciones con cuya interpretación (él no escribió ni una sola nota) consiguió convertirse en un icono inmortal