Ir al contenido principal

Se huele un asesino



El hombre, sus ambiciones y miedos, sus circunstancias y las de los que le rodean, sus deseos e interioridades… todo lo que ha preocupado a poetas, escritores, pintores, guionistas y todo aquel que se haya atrevido a retratar la esencia del individuo en cualquiera de sus formas y encarnaciones sabe que no se enfrenta a una tarea fácil. En 1949 nació en Ansbach, en plena Baviera, un futuro historiador frustrado llamado Patrick Süskind, hijo de escritor y hermano de periodista, que enfocó su inquietud creativa años más tarde por la vía de la literatura, aunque de una forma arriesgada, aportando una mirada diagonal y enfocando su pluma en direcciones nunca antes transitadas con tanto aplomo.

Este magnífico narrador también es el responsable de títulos como “La paloma”, “La historia del señor Sommer” o “Sobre el amor y la muerte”, títulos que no dirán nada a la mayoría de los que conozcan y/o hayan devorado las páginas de “El perfume: historia de un asesino”, la obra que le valió el reconocimiento de público y crítica en 1985, con la que fue reconocido como el escritor más salvaje de su generación al plantear desde un punto de vista poético y crudo a la vez el nacimiento, educación y psicología de una mente prodigiosamente dotada para los olores como la de su personaje central, un impactante Jean-Baptiste Grenouille, “uno de los hombres más geniales y abominables de su época” (la Francia del siglo XVIII). Su posterior ambición aprovechando su extraordinario sentido del olfato y la obsesión derivada del mismo le llevarán a la degradación absoluta, cometiendo espantosos crímenes en una despiadada carrera por convertirse en el rey de todos los aromas, el monarca absoluto de las esencias olfativas. De sus andanzas y del desenlace de su miserable existencia podrán dar buena cuenta pinchando en la portada de arriba.

En 2006, el director Tom Tykwer adaptó la obra al cine de forma irregular, en un intento fallido por contar en imágenes lo que Süskind había volcado en palabras.  Él mismo, en una de las escasas entrevistas concedidas, hablaba de la prostitución de su novela y de las consecuencias del éxito. Pueden leer sus opiniones pinchando aquí, y si quieren comparaciones (en este caso serán más odiosas que nunca) les dejo la película íntegra, con doblaje latinoamericano, por aquello de poner rostro a tan extremos protagonistas. Que ustedes lo huelan bien.

JJ Stone

Entradas populares de este blog

Two of us: Un encuentro legendario

Por fin hemos encontrado (después de tanto tiempo) la mítica película "Two of us", emitida originalmente para la televisión americana y ahora con subtítulos en español para toda la población hispanohablante. Como protagonistas tenemos a Aidan Quinn interpretando a Paul McCartney y a Jared Harris en el papel de John Lennon. Los actores interpretan el encuentro ficticio de lo que podría haber pasado entre los dos músicos durante un encuentro real que tuvieron en abril de 1976 si se hubieran presentado en un programa llamado Saturday Night Live que les ofrecía 3.000 dólares si se reencontraban en televisión aquella noche y tocaban tres canciones en directo (si pinchan en la imagen de la izquierda podrán ver al presentador del show haciéndoles la oferta real).

La fatalidad nos hace invisibles

El destino, nos guste o no, está ahí, cual depredador que saliva copiosamente acechando a su inocente víctima para saciar sus ansias de hacer cumplir lo irremediable, para aplacar las iras de quién sabe qué criaturas divinas que por menesteres de fundamentos establecidos para algún misterioso propósito, o bien por puro albedrío astral, se empecinan por los siglos de los siglos en llevar a cabo tales empresas para deleite o desgracia de los mortales.

"Crónica de una muerte anunciada", obra singular del recientemente desaparecido Gabriel García Márquez, es un referente claro a eso que denominamos destino, a eso tan natural y a la vez tan extraño que encierra el misterio de la vida, tan absurdo y falto de sentido que se nos acaban las hipótesis para dar con alguna respuesta que deje, por lo menos a medias, satisfecha nuestra curiosidad. Esa que siempre se conforma, dadas las circunstancias, con darse con un canto en los dientes si el acontecimiento en cuestión tiene algún punto …

La jerarquía es eterna

Elvis fue el Rey del Rock, y eso es algo que pocos discuten con el paso de los años. Pasarán siglos antes de volver a ver sobre un escenario a alguien con su fuerza, su desbocado talento y su imagen. El tupé y la pelvis más famosos de la historia de la música dejó un legado de canciones con cuya interpretación (él no escribió ni una sola nota) consiguió convertirse en un icono inmortal