2 mar. 2012

Se huele un asesino



El hombre, sus ambiciones y miedos, sus circunstancias y las de los que le rodean, sus deseos e interioridades… todo lo que ha preocupado a poetas, escritores, pintores, guionistas y todo aquel que se haya atrevido a retratar la esencia del individuo en cualquiera de sus formas y encarnaciones sabe que no se enfrenta a una tarea fácil. En 1949 nació en Ansbach, en plena Baviera, un futuro historiador frustrado llamado Patrick Süskind, hijo de escritor y hermano de periodista, que enfocó su inquietud creativa años más tarde por la vía de la literatura, aunque de una forma arriesgada, aportando una mirada diagonal y enfocando su pluma en direcciones nunca antes transitadas con tanto aplomo.

Este magnífico narrador también es el responsable de títulos como “La paloma”, “La historia del señor Sommer” o “Sobre el amor y la muerte”, títulos que no dirán nada a la mayoría de los que conozcan y/o hayan devorado las páginas de “El perfume: historia de un asesino”, la obra que le valió el reconocimiento de público y crítica en 1985, con la que fue reconocido como el escritor más salvaje de su generación al plantear desde un punto de vista poético y crudo a la vez el nacimiento, educación y psicología de una mente prodigiosamente dotada para los olores como la de su personaje central, un impactante Jean-Baptiste Grenouille, “uno de los hombres más geniales y abominables de su época” (la Francia del siglo XVIII). Su posterior ambición aprovechando su extraordinario sentido del olfato y la obsesión derivada del mismo le llevarán a la degradación absoluta, cometiendo espantosos crímenes en una despiadada carrera por convertirse en el rey de todos los aromas, el monarca absoluto de las esencias olfativas. De sus andanzas y del desenlace de su miserable existencia podrán dar buena cuenta pinchando en la portada de arriba.

En 2006, el director Tom Tykwer adaptó la obra al cine de forma irregular, en un intento fallido por contar en imágenes lo que Süskind había volcado en palabras.  Él mismo, en una de las escasas entrevistas concedidas, hablaba de la prostitución de su novela y de las consecuencias del éxito. Pueden leer sus opiniones pinchando aquí, y si quieren comparaciones (en este caso serán más odiosas que nunca) les dejo la película íntegra, con doblaje latinoamericano, por aquello de poner rostro a tan extremos protagonistas. Que ustedes lo huelan bien.

JJ Stone