26 jul. 2011

Historias de la televisión

Una frase socorrida: "Hoy ya no se hacen programas musicales, la televisión está huérfana de espacios donde disfrutar de tu música favorita". Y a la vez, una afirmación necesaria para despertar de su letargo a guionistas, programadores y propietarios de cadenas dedicadas a promocionar el encefalograma plano dominante en las antiguas 625 líneas. Pero si buceamos en la historia del a veces inútil electrodoméstico sabemos que no sólo fue un vehículo perfecto de promoción para infinidad de artistas que no sabían ni imaginaban siquiera lo que es una red social, un aparatejo extraño con una pantalla y un teclado y un dispositivo inalámbrico capaz de contactar con el otro lado del mundo. En la mayoría de los casos, estaban rodeados de despiadados vividores que fingían funcionar como sus managers y les conducían a la ruina en el mejor de los casos, por no hablar de lo autodestructivo de sus personalidades, quién sabe si inducidas por el desbocado carrusel de su frenética vida.
En 1964, la cadena norteamericana Granada TV tuvo una brillante idea: reunir a una pequeña muestra -¡y qué muestra!- de las que entonces eran grandes estrellas del rock'n'roll en un sólo programa: Little Richard, Gene Vincent y Jerry Lee Lewis encabezaban un cartel secundados por los Animals de Eric Burdon, que dejaron patidifusa a la audiencia, The Shirelles y otros pioneros de aquella década dorada como The Shouts, Sounds Incorporated o The Flintstones. Un auténtico festín en uno de los grandes documentos televisivo-musicales de siempre. Otra frase socorrida: "Whole lotta shakin' going on!"


JJ Stone