4 oct. 2014

La alquimia del alma



http://www.escuelaindustrial.cl/_notes/El%20alquimista.pdfA lomos de esta nuestra grandiosa esfera azul, a veces con ese vértigo intrínseco que el movimiento universal produce a cada uno de los seres que osan hacerse con uno de estos singulares billetes astrales, observamos como a cada giro emprendemos una nueva ruta dentro de la misma. Las antiquísimas rotaciones y traslaciones se convierten en algo nuevo cada día, otra flamante historia dentro de un viejo y gastado escenario,  eclipsando a la cadenciosa monotonía de amaneceres, anocheceres y ciclos estacionales engastados en este esférico tiovivo.

El hecho evidente de estar en posesión de dicho billete es el motivo, tan arcaico  como la vida misma, por el cual el hombre a lo largo de la historia se pregunta el por qué y para qué de este número equis de vueltas que debemos completar para cumplimentar nuestro igualmente enigmático curriculum vitae.

“El alquimista”, novela auto reflexiva que el autor brasileño Paulo Coelho publicara en 1988, nos plantea a través de los mil y un subterfugios  que la vida guarda en sus alforjas, a través de la experiencia vital de un joven pastor, el cual emprende un singular viaje, vislumbrando apenas las  codificadas señales que se le van revelando a lo largo de su particular aventura; ese tan delicado y controvertido asunto, incitador de insignes debates  entre los más prestigiosos filósofos en tiempos pretéritos, presentes y futuros, de por dónde deben andar nuestros pasos, por qué razón y con qué finalidad. Todo ello lo aborda Coelho, de la forma más sencilla, sin acudir a complejos razonamientos filosóficos, como si de un cuento con provechosa moraleja se tratara. La realización de nuestra “Leyenda Personal” debe basarse en el arduo y a la vez sencillo (si seguimos, como se cita en la obra, a los designios de nuestro corazón) arte de reconocer las señales que el “Alma Del Mundo” va adhiriendo a nuestra propia experiencia vital, alentándonos a seguir luchando por lo que cada uno considere que es su sueño particular. “Cuando queremos una cosa, todo el universo conspira para ayudarnos a conseguirla”. Esta ayuda a la que se alude con frecuencia en la novela no es más que el encomiable y firme propósito que el individuo debe poner en su empeño por llegar a esa meta colmada de parabienes que se ha propuesto alcanzar.

La importancia, no ya de alcanzar dicha meta, sino de completar cada una de las etapas de las cuales se compone tan duro y emocionante maratón son el bálsamo que va ungiendo y alimentando ese espíritu gozoso de recibir tan notable avituallamiento. Las señales forman parte de nosotros mismos. Sólo la voluntad de querer descifrarlas nos separa de nuestro particular tesoro. Pinchen en la imagen y lean.