7 jun. 2014

La psicodelia era esto: 24 escuchas urgentes (I)

La nueva psicodelia latina es una gran desconocida. Con mucha menos promoción y por tanto bastantes menos ocasiones de llegar al público europeo (en España puede que, directamente, nunca los conozcan más de unos cientos curiosos). En México, un misterioso dúo llamado Lorelle Meets the Obsolete ha conseguido el respeto de la crítica y la admiración de los aficionados al shoegaze que tienen en su altar particular a bandas como My Bloody Valentine o a los contemporáneos Ty Segall o Thee Oh Sees. Oscuridad y distorsión siempre con la mirada puesta en el pop son las armas de estos jovencísimos músicos de Guadalajara que han publicado ya tres discos (el más reciente, "Chambers", es uno de los trabajos más interesantes de la escena en el último año) y consiguieron telonear nada menos que a The Cure en su último concierto en tierras aztecas. Muy prometedores.

             



Para seguir mirándonos los zapatos y enterrando las voces entre marañas de guitarras y pedales de varias ecualizaciones, y esta vez cantando en nuestro idioma, viajamos a Argentina para descubrir a otros empecinados músicos que continúan intentándolo con su última entrega, titulada "El centro del vacío", tras publicar hace dos años su debut y grabar un EP de transición que los ha mantenido activos en conciertos por su país, donde empiezan a ser apreciados incluso fuera de la escena psicodélica. Bosques son una banda totalmente independiente y de corte clásico pese a lo aparentemente moderno de su producción. Podríamos establecer odiosas comparaciones con bandas españolas a las que recuerdan más de una vez, pero lo mejor es que lo descubran por sí mismos quienes se acerquen a su música. Ruido inteligente.

            


Seguramente el futuro más espléndido de esta primera selección. The Oscillation se formaron en Londres allá por 2006 y desde entonces, al margen de temas dispersos en EPs y recopilaciones varias, han sido tres trabajos de larga duración los que han visto la luz en varios estudios británicos. Algo más cercanos al mainstream, si es que podemos entender al fin el significado de dicho término, y limando las asperezas iniciales de su sonido, su álbum "From tomorrow" demuestra una cierta evolución desde su base en el sonido expansivo de los Pink Floyd de Syd Barrett y las raíces de Spacemen 3. No inventan nada, como ya se supondrá, pero tampoco lo pretenden. Firme realidad.

             
             


Producto nacional, y excelente además. Dos amigos que veneran la discografía de The Velvet Underground y The Stooges, entre muchos otros, y que llevaban bastante tiempo con una idea fija en sus inquietas cabezas: formar una banda de garage rock e intentar sonar como los grupos que marcaron su educación musical, aliñando su receta propia con unas gotas de blues deshilachado y un leve matiz psicodélico. Parece sabroso, ¿verdad? Lo será por completo cuando The Outside Hours consigan hacer despegar una carrera que por el momento se alimenta de dos rotundos EPs. El segundo de ellos, un excelente"The devil's right hand", los está llevando a girar por las principales salas del circuito catalán, región de la que provienen, e incluso ya han tenido la oportunidad de realizar un pequeño tour por Alemania que les ha abierto una pequeña puerta fuera de nuestras fronteras. Su calidad lo merece, en verdad. Ambición bien entendida.

             


El nombre de Zsofia Németh no dirá nada a la mayoría. Hay que estar muy metido en el ambiente del nuevo rock psicodélico en un país poco explorado musicalmente como es Hungría (y no es que lo estemos mucho, pero una joya así no se nos podía pasar) para saber que esta mujer utiliza el pseudónimo de Piresian Beach para su proyecto más a largo plazo. Porque también tiene otros, entre ellos un más que interesante Summer Schatzies con quienes profundiza en su discurso ruidista y consiguió actuar en España no hace demasiado tiempo. Artista minoritaria por vocación, la energía y el espiritu de su música pueden causar lógico desconcierto o furor desatado a partes iguales, todo depende del cristal con el que se la escuche. En "I cannot see for miles" deja claro que lo suyo es la intensidad y redondea, perfeccionándola, la fórmula mágica de su anterior EP, tornándola más densa y afilada, por imposible que pudiera parecer. Oscura pasión.

                             


Este primer capítulo se cierra con una de las bandas más prestigiosas. The Raveonettes provienen de Dinamarca y lo frío de su meteorología por el momento no se ha filtrado en unas canciones que se retuercen como serpientes en melodías falsamente anárquicas y bases de guitarra y bajo (sus dos componentes se reparten la composición y los instrumentos a partes iguales) que han dado de sí lo bastante para empaquetarse en ocho discos inmaculados y cada vez con un acabado más perfecto. Si escuchamos uno de nuestros favoritos, "Observator", publicado en 2012, es fácil darse cuenta de que el grupo, aunque lo parezca, no es el mismo. O dicho de otro modo, ahora son mucho mejores. No es que su música sea fácil de digerir, pero al término de una escucha intensiva las sensaciones siempre son especiales. Y si no que se lo digan a algunos de los que vinieron después y que crecieron siguiendo el camino marcado por los nórdicos, como es el caso de Dum Dum Girls o Glasvegas. Ellos, sin embargo, vienen de lugares comunes como Jesus & Mary Chain o Mazzy Star, y con dichas credenciales es difícil que no les prestemos atención. Pequeños clásicos.

                              

(Continuará...)

P.D.: Pinchando en cada una de las imágenes accederán a los respectivos bandcamps o páginas oficiales para escuchar los discos citados y algunas curiosidades más. Aprovechen la ocasión. Hasta el próximo capítulo.