22 dic. 2013

Metallica en La Antártida

Metallica en la Antártida. Guau. Escuchas ésto y empiezas a temblar pensando en una revisión del brutal "Trapped under ice"Sigues mirando y te encuentras con la omnipresente marca de refrescos carbonatados. Esperabas algo más heavy así que eso ralentiza tu ritmo, pero sigues hacia adelante gracias a la inercia del empujón inicial. A continuación caes en la cuenta de que el Zero no es una referencia térmica sino que alude al contenido en azúcares de la gaseosa en cuestiónTe llevas otro palo pero sigues tu camino. Ahora cojeando y visiblemente afectado, mientras empiezas a sospechar que se trata de una versión del "Nothing else matters" acompañados por alguna "chica Grammy" con motivo de las entrañables fechas que nos sobrevienen. Pero es que es Metallica, hermano. Permaneces atento.
Ahora compruebas que el evento se va a desarrollar en territorios por debajo del paralelo 60 Sur. Sí, amigo. En la Antártida.  Reconoces que hay que echarle coraje al asunto y recuperas la movilidad de tu pierna izquierda. Ciertamente, no es el mejor lugar para hacer un bolo. Abres la wiki y compruebas que no han abierto ningún garito nuevo (bueno, ningún garito) y que sigue haciendo el mismo fresquete que antes, quizá un poco menos con eso del calentamiento global, pero lo bastante como para no olvidarte de llevar el pijama debajo.

Por otro lado sospechas que por esos lares no van a sobrar enchufes como para soportar la tralla inmisericorde de nuestros ídolos y que, ya fuera de coñas, a lo mejor ese grandioso espacio estaría mejor sin los terremotos, maremotos y devastaciones que son capaces de provocar estos mamonazos. Esa intriga es la que toma el relevo de la inercia inicial (ya consumida) para seguir con la aventura. Ahora empiezas a entender. Se trata de un "concierto silencioso", para disfrutar con auriculares a dos metros de la banda sin el más mínimo temor de corromper el medio ambiente. That's the way. Problema solucionado. El tema eléctrico parece que se ha solventado con unas placas solares (yo me lo voy a creer). Y ese pavimento alquitranado debe ser un helipuerto preexistente. Genial. Estos de la gaseosa saben cómo solucionar los problemillas. 126 pájaros han trabajado para que ésto se haga realidad. Uno de ellos ESPAÑOL. De Barcelona. Y 200 afortunados pudieron verlo en directo contando equipo,"enchufaos" y algún fan de Metallica de la Estación InternacionalNadie participó en el concurso de la gaseosa como era de esperar. Estaba claro que los que se enchufan ese brebaje no escuchan a Metallicaque los fans de Metallica no se atreven a engullir tales lodos.

Empieza el concierto y suena "Creeping death". Parece que esto va en serio. Y a partir de ahí todo va de lujo. Un gran conciertaco (con toda la caña de siempre y alguna más) a cargo de este supergrupo que, una vez más, hace que te olvides de todo lo demás ofreciéndote justo aquello que necesitas. Os invito a una completa revisión del evento con la seguridad de que no seréis defraudados. Esto es Metallica. Mucho más y mucho mejor. No tiene precio. Nunca sabremos qué habría pasado con unas cervezas y sin auriculares. Pero a lo mejor está mejor así. Nosotros, por lo pronto, sólo podemos entender que Papá Noel existe. Y que este año trae los jodidos regalos desde el puto Polo Sur. Que lo sepas.