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Los otros "Danbrowns"

Debo reconocer y reconozco que soy fan de Dan Brown. Me pone. No me importa reconocerlo cuando y donde haga falta. Espero sus publicaciones como agua de mayo y las devoro con ansia viva cuando caen en mis manos. Me lo paso tan pipa que para mí el problema está en el tiempo que transcurre entre su última publicación y la siguiente. Durante ese intervalo temporal sobrevivo releyendo sus obras y, en algunas ocasiones, hasta me atrevo con otros escritores. No es fácil. Consulto su bibliografía una y otra vez con la esperanza de descubrir algo nuevo. En un intento de calmar esa obsesión empecé a buscar nuevos "Danbrowns". No tenía porqué ser difícil, pues no se puede decir que vaya para premio Nobel ni catalogarlo como autor irrepetible

Tal y como sospechaba, mi búsqueda tuvo éxito rápidamente. Pronto me encontré con el que puede ser el Dan Brown español, que no es otro que Javier SierraTan "browniano" como "serrano", se hace interesante desde el primer momento e imprescindible al valorar el hecho de compartir nacionalidad con él. Aunque seguramente él no querrá ni oir hablar del asunto, me atrevo a catalogarlo como un Dan Brown "a la española". Hay que enchufarse todos sus libros y en especial el último, "El maestro del Prado", que bien merece una excursión a tan noble museo para revisionar las obras aludidas desde un nuevo punto de vista


Pero la obra de nuestro amigo Javier también es finita, y eso nos lleva a buscar más "Danbrowns". No hay que moverse mucho geográficamente para conocer al siguiente. Ni siquiera hay que salir de la península ibérica. Pronto nos encontramos con José Rodrigues Dos Santos en Portugal. Este Brown portugués es muy Brown. Realmente Brown. A lo mejor demasiado Brown. Y eso, amigo, es a la vez virtud y desdicha. Pero mientras te quejas de ese paralelismo mucho más que evidente, no puedes dejar de disfrutarlo. Sus carencias (las mismas que las de los otros autores antes referidos y algunas más) se hacen presentes desde el principio, pero ello no es óbice para conseguir tu máxima implicación. No te puedes resistir. Debo destacar de entre sus obras "La fórmula de Dios", cuya introducción podemos leer pinchando en su portada.


Un libro en el que te encuentras con las preguntas que siempre te has hecho. Las más importantes. No voy a desvelar si en el libro se encuentran las respuestas o no. Sólo puedo asegurar que no te defraudará. Leerás sobre lo que querías leer y encontrarás temas para tus conversaciones de los próximos cinco años. Se vende así: "Basada en los últimos y más avanzados descubrimientos científicos en el campo de la cosmología, la matemática y la física, 'La fórmula de Dios' nos adentra, a través de una trama vibrante y seductora, en un sorprendente viaje hasta los orígenes del tiempo; hasta la esencia final del universo y del sentido de la vida". No estamos hablando de Gabriel García Márquez. No, de eso hablaremos otro día. Hoy hablamos de comida rápida. De menú express.
Tan efímero como perenne. De ti depende.

Si eres fan de Mr. Brown espero que te guste encontrar autores cercanos. Y si no lo eres, estoy seguro de que disfrutarás comparándolo con otros escritores tan mediocres como élYo, por mi parte, sigo buscando.


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