Ir al contenido principal

¿Han pedido una instalación de arte?

Myeongbeom Kim, nacido en Corea del sur, es un artista y escultor contemporáneo que busca crear una armonía entre la naturaleza y la artificialidad. Algunos críticos lo definen como “instalador de humanidad” ya que mediante sus esculturas artificiales intenta contrastar dos mundos que poco a poco se van alejando cada vez más. Normalmente en sus obras aparecen árboles, como símbolo de naturaleza, y por eso otros críticos lo denominan “el artista de los árboles viajeros” ya que traslada árboles y plantas a todos los lugares más insospechados, e incluso al interior de una bombilla.
Tal es el talento de este artista, que ha hecho muchas exposiciones a lo largo de su vida (aparte de todas sus conferencias en Corea, Chicago y Puerto Rico, en las cuales explica el origen de su inspiración y da consejos sobre la exploración de nuestro propio mundo), algunas de las cuales son:

  • “Tree boat” with Fist_Art Foundation, Dorado, Puerto Rico. (2011) 
  • “Immigration”, Chicago River, Chicago, U.S.A. (2010)
  • “Piece” Noam Gallery, Seoul, Korea. (2010)
  • “One” Doosan Gallery, Seoul, Korea (2009)
  • “One” Doosan Gallery, New York, NY, U.S.A. (2009)
  • “Breath” Thomas Master Gallery, Chicago, IL, U.S.A. (2009)
  • “Crown” Gallery UNO, Chicago, IL, U.S.A. (2008)
  • “LIFE” Seoul, Korea (2004) 

Está claro que el Sr. Kim juega con la imaginación y, tratándose de arte, es un escultor que intenta trasmitir sus sentimientos. Quizás a través de sus obras podamos darnos cuenta de que el planeta, la naturaleza y todo lo artificial tengan en común el ser humano y que gracias a nosotros pueden acabar destruyéndose o conviviendo en armonía.

A pesar de que sus exposiciones nos quedan lejos siempre tenemos su web (las imágenes que acompañan este texto son solo una pequeña muestra), con todos o la mayoría de los trabajos que Myeongbeom ha creado hasta ahora y dedicarles un tiempo para poder comprender su magia.


Raisa McCartney

Entradas populares de este blog

Two of us: Un encuentro legendario

Por fin hemos encontrado (después de tanto tiempo) la mítica película "Two of us", emitida originalmente para la televisión americana y ahora con subtítulos en español para toda la población hispanohablante. Como protagonistas tenemos a Aidan Quinn interpretando a Paul McCartney y a Jared Harris en el papel de John Lennon. Los actores interpretan el encuentro ficticio de lo que podría haber pasado entre los dos músicos durante un encuentro real que tuvieron en abril de 1976 si se hubieran presentado en un programa llamado Saturday Night Live que les ofrecía 3.000 dólares si se reencontraban en televisión aquella noche y tocaban tres canciones en directo (si pinchan en la imagen de la izquierda podrán ver al presentador del show haciéndoles la oferta real).

La fatalidad nos hace invisibles

El destino, nos guste o no, está ahí, cual depredador que saliva copiosamente acechando a su inocente víctima para saciar sus ansias de hacer cumplir lo irremediable, para aplacar las iras de quién sabe qué criaturas divinas que por menesteres de fundamentos establecidos para algún misterioso propósito, o bien por puro albedrío astral, se empecinan por los siglos de los siglos en llevar a cabo tales empresas para deleite o desgracia de los mortales.

"Crónica de una muerte anunciada", obra singular del recientemente desaparecido Gabriel García Márquez, es un referente claro a eso que denominamos destino, a eso tan natural y a la vez tan extraño que encierra el misterio de la vida, tan absurdo y falto de sentido que se nos acaban las hipótesis para dar con alguna respuesta que deje, por lo menos a medias, satisfecha nuestra curiosidad. Esa que siempre se conforma, dadas las circunstancias, con darse con un canto en los dientes si el acontecimiento en cuestión tiene algún punto …

La jerarquía es eterna

Elvis fue el Rey del Rock, y eso es algo que pocos discuten con el paso de los años. Pasarán siglos antes de volver a ver sobre un escenario a alguien con su fuerza, su desbocado talento y su imagen. El tupé y la pelvis más famosos de la historia de la música dejó un legado de canciones con cuya interpretación (él no escribió ni una sola nota) consiguió convertirse en un icono inmortal