13 mar. 2012

Exóticas fragancias púrpuras

En este vertiginoso mundo en el que cada día afrontamos los vaivenes propios en la vida de un simple y convencional mortal, es de recibo que en demasiadas ocasiones la imaginación cobre un serio protagonismo para sustituir por un instante a la dura realidad que a veces nos rodea. Los sueños, las ilusiones, todo lo que uno  quisiera ver materializado y que es empresa algo menos que imposible, se hace palpable gracias a la imaginación y a historias del celuloide como la que hoy les presento. El maestro de las comedias absurdas con tintes surrealistas, Woody Allen, estrena en 1985 "La rosa púrpura del Cairo". Con la melodía ensoñadora de "I'm in heaven" sonando al principio y final del film, nos vamos adentrando con sumo placer en ese mundo onírico en el que la protagonista se deleita cada vez que se sitúa delante de la gran pantalla, no dejando margen para que ni un atisbo de realidad pueda perturbar su maravilloso sueño. Alternando el blanco y negro con el color a la vez que personajes reales e ilusorios, Allen nos lleva más allá de lo que podemos imaginar, haciendo posible lo imposible, homenajeando de esta manera a la que es en sí la mayor de las virtudes del séptimo arte, dejándonos empapar por ese halo mágico de una oscura sala de proyección donde la sensación de que todo puede pasar es de una intensidad abrumadora cuando nos aposentamos en la butaca y empiezan a fluir los primeros fotogramas. Protagonizada por Mia Farrow (Cecilia), ex-mujer y musa del gran cineasta, y un desdoblado y brillante Jeff Daniels (Tom Baxter), y escrita por el propio Woody Allen, obtuvo una nominación a un Óscar al mejor guión y ganó dos premios BAFTA a la mejor película y guión, y un Globo de Oro al mejor guión. En boca del propio Tom Baxter, la vida es demasiado corta para ponernos a pensar que es lo verdaderamente real o ilusorio. Desconecten por unos momentos de la realidad y suban a este cielo desde donde todo se ve de un color diferente, y conozcan la filmografía de su director pinchando en el cartel.



Charlie 72