21 mar. 2012

Dudas piadosas

Cuando damos por sentado que un hecho determinado se ha llevado a cabo de la manera que creemos o que nos han hecho creer, por alguien a quien consideramos culpable por convicción propia, o porque las pruebas presentadas, sean más o menos consistentes, nos han hecho decantarnos por un veredicto de culpabilidad, es curioso observar cómo nuestra, en principio, inquebrantable postura, se vuelve por momentos débil y vulnerable a argumentos plausibles y bien razonados contrarios a lo que anteriormente creíamos como una verdad irrefutable. La influencia manifiesta que producen opiniones externas, expuestas de manera inteligente y de igual modo argumentadas, son el hilo conductor de la película que el afamado director Sidney Lumet estrena en 1957, "12 hombres sin piedad". Un jurado compuesto por doce personas deliberan para tratar de establecer el unánime  veredicto exigido, siendo éste casi logrado en una primera votación en el que se leerán once votos con la palabra "culpable", y sólo uno con la de "inocente". En el transcurso del film un grandioso Henry Fonda (jurado nº 8) irá de una manera soberbia y metódica poniendo en jaque las pruebas de la acusación a la vez que desbarata el posicionamiento mayoritario de culpabilidad para con el joven reo. Como en todo jurado popular, éste está compuesto por personas de diferentes clases sociales, diferentes personalidades y por supuesto diferentes puntos de vista acerca de un mismo asunto. La objetividad a la hora de analizar determinadas pruebas o conclusiones y la evidente y razonable crítica al sistema judicial y a la pena de muerte estadounidense por parte de Lumet, son la base de este magnífico trabajo nominado al Oscar a la mejor película, director y guión adaptado. Déjense influir y expongan su veredicto. Si pinchan en el cartel podrán leer la biografía de este gran director.



Charlie 72