Ir al contenido principal

Una vida, ni más ni menos

El niño que vivía rodeado de música

Keith Richards (Dartford, 1943) creció rodeado de música. Su madre era aficionada a las grandes voces negras del jazz y tenía constantemente la radio puesta. Aunque lo que fue revelador para el niño fue escuchar un día a Elvis Presley. Eso le cambió la vida.
En 1959 fue expulsado de la escuela de Dartford y pasó a la Sidcup Art College. Allí empezaron sus inquietudes artísticas, que no musicales, esas habían sido cosa de su madre y su abuelo, intérprete de jazz. En 1960 se reencontró en el metro con Mick Jagger, a quien conocía de su época de la escuela primaria. Entonces, Jagger estudiaba en la London School of Economics. Le llamó la atención que llevaba discos de Chuck Berry. Los dos adoraban el rhythm and blues. Con el tiempo, en 1962, formaron The Rolling Stones, la banda más longeva de la historia del rock.
Si os interesa el rock y todo lo que ello representa, os pasará lo que a mí, cada dia necesitareis un chute de "vida". Y este personaje básico te la da... y a borbotones. Una de mis lecturas actuales (thanks again, my little fried egg). No os perdais esta charla con el autor.

Entrevista a Keith Richards

JJ Stone

Entradas populares de este blog

Two of us: Un encuentro legendario

Por fin hemos encontrado (después de tanto tiempo) la mítica película "Two of us", emitida originalmente para la televisión americana y ahora con subtítulos en español para toda la población hispanohablante. Como protagonistas tenemos a Aidan Quinn interpretando a Paul McCartney y a Jared Harris en el papel de John Lennon. Los actores interpretan el encuentro ficticio de lo que podría haber pasado entre los dos músicos durante un encuentro real que tuvieron en abril de 1976 si se hubieran presentado en un programa llamado Saturday Night Live que les ofrecía 3.000 dólares si se reencontraban en televisión aquella noche y tocaban tres canciones en directo (si pinchan en la imagen de la izquierda podrán ver al presentador del show haciéndoles la oferta real).

La fatalidad nos hace invisibles

El destino, nos guste o no, está ahí, cual depredador que saliva copiosamente acechando a su inocente víctima para saciar sus ansias de hacer cumplir lo irremediable, para aplacar las iras de quién sabe qué criaturas divinas que por menesteres de fundamentos establecidos para algún misterioso propósito, o bien por puro albedrío astral, se empecinan por los siglos de los siglos en llevar a cabo tales empresas para deleite o desgracia de los mortales.

"Crónica de una muerte anunciada", obra singular del recientemente desaparecido Gabriel García Márquez, es un referente claro a eso que denominamos destino, a eso tan natural y a la vez tan extraño que encierra el misterio de la vida, tan absurdo y falto de sentido que se nos acaban las hipótesis para dar con alguna respuesta que deje, por lo menos a medias, satisfecha nuestra curiosidad. Esa que siempre se conforma, dadas las circunstancias, con darse con un canto en los dientes si el acontecimiento en cuestión tiene algún punto …

La jerarquía es eterna

Elvis fue el Rey del Rock, y eso es algo que pocos discuten con el paso de los años. Pasarán siglos antes de volver a ver sobre un escenario a alguien con su fuerza, su desbocado talento y su imagen. El tupé y la pelvis más famosos de la historia de la música dejó un legado de canciones con cuya interpretación (él no escribió ni una sola nota) consiguió convertirse en un icono inmortal